Ir al contenido principal

Reseña: Lo que fue de ella



Tres años después del devastador accidente. Tres años de que Mia desapareciera de la vida de Adam sin decir nada o dar un por qué. Ambos son músicos exitosos, pero, ¿la desesperación de un amor de instituto será buena?



Esta historia es la continuación de Si Decido Quedarme

La diferencia con el primer libro es que está historia es narrada desde la perspectiva de Adam. Mia, después del accidente decide irse a Juilliard, pero sin dar una explicación alguna a Adam, ni un por qué decide irse de su lado.

Transcurren 3 años y Adam se convierte en toda una estrella, su disco Daños Colaterales lo lleva a la cima. Pero hay un misterio detrás de esas canciones llenas de sentimientos encontrados.

Me encanto, Gayle Forman tiene una lírica y prosa precioso.

Ya sus capítulos no son divididos por horas, pero sí, cuando sale un estribillo de alguna canción de Daños Colaterales el capítulo es narrado en el presente, y cuando no, es una acnedota del pasado.

Nos encontramos personajes más maduros. Por las circunstancias, y en el mundo que actualmente se desarrollan. 

Mientras menos sepas de este libro va mejor, porque te mantiene a la expectativa. Te mantiene vivido. Y el final, señores ES EL FINAL. 

Si no han leído Si Decido Quedarme, no se que hacen en estos instantes y van a leerlo.

Para finalizar, les recomiendo estos dos libros. Son una excelente manera de pasar el rato. Llenos de frases hermosas y una prosa rápida de leer.

Si quieres leer algo romántico, explorar la devastación de un duelo eterno, la esperanza de nuevas promesas, y la llama de un amor reavivado. Son tus libros.

No lo compre en el país, pero se puede conseguir en cualquier librería y su precio varía entre 600 a 800. Pero puedes obtenerlo de una manera rápida dando clic aquí abajo.





Comentarios

Entradas más populares de este blog

Bolívar: un estado donde los pacientes no cuentan

Adquirir el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) se convirtió en una sentencia de muerte para los bolivarenses que no pueden acceder a un protocolo de atención adecuado que les permita mantener un seguimiento y control de su enfermedad Hendelys Ochoa       Los programas emitidos por el Gobierno para no desamparar a los pacientes VIH positivo se tradujeron en un fracaso, en el que no solo se muestran las precarias condiciones de los establecimientos, sino que además, se evidencia la imposibilidad de abastecer a toda la población debido a la poca capacidad hospitalaria que impide cubrir toda la demanda.       Esto repercute en la extensión de una epidemia, para la que no se tiene  una vacuna, ya que se constituye como una enfermedad crónica que solo puede controlarse, además de que en Venezuela no se cuenta información que permita conocer la gravedad general de la situación, intensificándose las posibilidades de caer en un subregistro de paci...

Las Manoas: una estación en el viacrucis de los VIH positivos

La población de VIH en Bolívar está sumida en el abandono, no solo por la lejanía que tienen que afrontar los pacientes para llegar a los únicos dos centros de salud existentes, en medio de una crisis de combustible, sino que además se suman las malas condiciones infraestructurales Brayan Silva       El estado Bolívar es el más grande del territorio venezolano. Cuenta con una superficie de 240.528 km²; mientras que el estado Carabobo es uno de los más pequeños del país. Su superficie es de apenas 4.369 km².      Sin embargo, en el pequeño Carabobo hay 7 centros públicos para pruebas de tamizaje y confirmación del VIH; en cambio, en Bolívar, cuya superficie es al menos 55 veces más grande, solamente hay 2 que tienen la competencia de detectar, tempranamente, la enfermedad, entregar los antirretrovirales y hacer el seguimiento del paciente. Pero el Ambulatorio Urbano tipo III, Las Manoas, en Ciudad Guayana, destaca más por su abandono infraestructura...

VIH: “soy mejor persona gracias a este virus”

Alejandro Pravia entendería que su vida valía más que la sangre que corría por sus venas, y es por eso que no decayó aun cuando sus esperanzas se vieron sumidas bajo las sombras de una fuerte crisis sanitaria, que lo llevaron a cuestionarse si el sistema de salud venezolano se había vuelto más infeccioso que su propia enfermedad   Maryam Amaya       En esos primeros días de agosto del 2013 mi vida cambió por completo. Sostener aquella prueba de VIH positivo fue uno de los momentos más difíciles que he experimentado. Allí, junto a mi madre,  pude sentir cómo el pánico se apoderaba de mi cuerpo sin ser capaz de controlar el temblor de mis manos y los latidos de mi corazón que entrecortaban mi respiración. Su mirada triste pesaba más que mi propia culpa.       Entre susurros, gritos y quejas por la aglomeración de personas corrimos a tomar un taxi, pero el destino sería implacable y al cerrar las puertas, el silencio se rompería con la voz d...